Toma nota de las normativas y medidas que se deben aplicar en caso de contar con equipos de trabajo expuestos a bajas temperaturas, para garantizar su bienestar, seguridad y resguardo de su salud.
Tanto los puestos de trabajo que se realizan a bajas temperaturas como en cámaras frigoríficas o bodegas, como los que se realizan al aire libre en temporada de invierno, requieren especial cuidado de parte de los empleadores.
La exposición al frío no es solo una molestia, ya que puede afectar la salud y la seguridad de los equipos si no se gestiona a tiempo. Aquí te contamos qué exige la normativa y qué medidas debe gestionar tu organización.
¿Qué dice la ley?
El Decreto Supremo N° 594/1999 (Artículos 99° al 102°) obliga a entregar ropa adecuada a quienes trabajan expuestos al frí y fija tiempos máximos de exposición en cámaras frigoríficas según la temperatura. Cumplir esta norma es el primer paso, pero no el único.
Identificar prevenir y planificar
Antes de tomar medidas, la empresa debe conocer dónde y cómo se exponen los trabajadores a las bajas temperaturas. Esto implica mapear las áreas de mayor riesgo, como patios, bodegas, cámaras frigoríficas y accesos con poca calefacción, y registrar qué actividades se realizan en esos espacios, diferenciando las tareas físicamente exigentes (que generan calor) de las de baja movilidad, que aumentan el riesgo de hipotermia.
También es recomendable medir el ambiente con sensores de temperatura, humedad y viento, para tomar decisiones objetivas sobre pausas o suspensión de actividades.
En la misma línea, las políticas internas y protocolos formales son cruciales. En ellos se deben especificar los umbrales de temperatura que activen pausas obligatorias o entrega de EPP adicional, junto con programas de capacitación continua sobre riesgos del frío, reconocimiento de hipotermia y congelación, y prácticas de autocuidado.
Además, se debe implementar una rotación planificada de tareas, para limitar el tiempo continuo de exposición, especialmente si la sensación térmica es menor a -7°C, y la disposición de zonas de descanso calefaccionadas, con asientos, mantas y bebidas calientes, cerca del lugar de trabajo.
EPP correcto de tres capas
Los Elementos de Protección Personal que son proporcionados por el empleador, deben considerar:
● Capa interior: material sintético que evacúe la humedad (no algodón).
● Capa media: prendas térmicas que retengan el calor y permitan movimiento.
● Capa exterior: impermeable, cortaviento y resistente, más guantes, gorro, bufanda y botas antideslizantes.
Supervisar y mejorar cada temporada
Una correcta gestión implica la supervisión permanente para que se cumplan las pausas y el uso del EPP. Las acciones se pueden evaluar al cierre de cada invierno usando datos de incidentes, la opinión de los trabajadores y los resultados de las auditorías internas.
Con un plan preventivo efectivo frente a las bajas temperaturas, no sólo la organización evita posibles sanciones, sino que protege la salud e integridad de sus trabajadores, asegurando que puedan realizar sus labores en condiciones adecuadas y seguras.
*Las mutualidades de empleadores son fiscalizadas por la Superintendencia de Seguridad Social (www.suseso.cl).