En ACHS estamos conscientes de la importancia que tiene mantener una vigilancia a aquellos trabajadores que desempeñan cargos con características de alto riesgo para la salud, para evitar posibles enfermedades de origen laboral. Por eso, les entregamos a todas nuestras empresas afiliadas el Programa de Vigilancia de la Salud, que es de gran utilidad para gestionar una efectiva cultura preventiva en las organizaciones.
¿Cuáles son sus características?
El Programa de Vigilancia de la Salud ACHS corresponde a un programa de salud preventivo. Su propósito es detectar precozmente el daño derivado de la exposición a riesgo de enfermedades profesionales, y orientar las intervenciones en el ambiente laboral para contribuir a prevenir la ocurrencia de enfermedades profesionales y evitar la progresión de daños.
Este servicio se inicia con la identificación de los trabajadores expuestos por parte de profesionales expertos en prevención ACHS, para luego continuar con la evaluación de salud protocolizada realizada en las dependencias de la empresa y en los centros de salud para los casos que requieren atención de mayor complejidad. La atención finaliza con la gestión de resultados individuales y poblacionales orientados a implementar intervenciones en el trabajador y en los ambientes laboral.
Es importante destacar que, esta descripción del Servicio será modificada durante el primer semestre 2013 cuando entre en operación el nuevo Modelo de Vigilancia de Salud ACHS, como también que nuestros afiliados se debe mantener la aplicación actual este programa en Internet:
¿Cómo aportamos a las empresas?
En ACHS trabajamos para insertar la prevención y el cuidado de la salud de los trabajadores en las organizaciones de nuestra comunidad afiliada y las que se encuentran fuera de ella. Por ello, gracias al Programa de Vigilancia de la Salud ACHS, logramos entregar diagnósticos completos para que las organizaciones puedan tomar medidas correctivas a tiempo.
¿A quiénes va destinado este servicio?
El Programa de Vigilancia a la Salud ACHS está destinado a toda nuestra comunidad afiliada que requiera de este servicio especializado, donde sustrabajadores expuestos a agentes de riesgo de enfermedades profesionalespueden tener acceso y beneficiarse de esta prestación.
¿Cómo solicitar este servicio?
Para acceder a nuestro Programa de Vigilancia a la Salud, las empresas afiliadas pueden solicitar una evaluación de riesgo al experto prevención ACHS asignado a la organización. El especialista determinará si corresponde la incorporación de este servicio. En el caso de los trabajadores que presentan síntomas asociados a la exposición a riesgos, la empresa debe consultar en centros asistenciales para obtener este servicio.
Está por iniciarse el horario de verano y eso puede afectar tu ciclo de sueño, concentración e incluso la probabilidad de sufrir un accidente. Una buena preparación y hábitos saludables son clave para adaptarse y prevenir.
El sábado 6 de septiembre, cuando sean las 23:59 del sábado, deberás adelantar tu reloj en una hora para que sean las 01:00 del 7 de septiembre.
Este horario busca aprovechar de mejor forma la luz natural y ahorrar energía, pero es una modificación que puede alterar nuestro reloj biológico y provocar somnolencia, irritabilidad, problemas de concentración e incluso un aumento de accidentes de tráfico y laborales.
Prepararse y adaptarse conscientemente es clave para personas de todas las edades, pero especialmente para quienes cumplen funciones críticas o trabajan en sistemas de turnos, donde la fatiga puede tener consecuencias importantes en la salud y seguridad.
Consejos generales para adaptarse mejor
¿Qué podemos hacer en el trabajo?
Reforzar las pausas activas
Durante la semana posterior al cambio de hora, prioriza pequeños descansos para moverte, hidratarte y despejar la mente.
Evitar las sobrecargas en turnos críticos
La fatiga aumenta la probabilidad de errores y accidentes, especialmente en operaciones con maquinaria o vehículos.
Mantener una buena hidratación y alimentación
Se deben evitar las comidas pesadas durante el turno, ya que dificultan la digestión y aumentan la somnolencia.
Aumentar la iluminación si es necesario
Especialmente si realizas turnos nocturnos o de madrugada. Recuerda que amanecerá más tarde y eso hace que sea más difícil comenzar el día.
Controlar el consumo de cafeína
Úsala estratégicamente al inicio de tu turno, pero evita el consumo 4 a 6 horas antes de dormir para no afectar el descanso.
No desatender las señales de fatiga
Si notas una disminución en la concentración, lentitud de reacción o visión borrosa, haz una pausa en tus labores y/o comunícalo a tu supervisor.
Conversar con tu equipo
Es probable que los primeros días sean difíciles para todos. La comunicación es clave para redistribuir tareas de alto riesgo si es necesario.
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