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BUENAS PRÁCTICAS DE ALIMENTACIÓN EN LAS PYMES

Siempre hemos escuchado que tenemos que comer sanamente para mantener nuestra salud en óptimas condiciones. Sin embargo, esto es difícil a veces dentro de la rutina laboral por la falta de tiempo. En este artículo te entregamos consejos para que no descuides tu alimentación mientras estás trabajando.

La salud y calidad de vida de los trabajadores no es sólo una responsabilidad individual, sino que se relaciona con las condiciones de empleo y trabajo de cada colaborador de una empresa. La promoción de salud en el lugar de trabajo, abarca todas las actividades que permiten que los trabajadores y la empresa en su conjunto, reduzcan los factores de riesgo de salud y promuevan el bienestar.

Mayor concentración para trabajar, mayor claridad para tomar decisiones, mayor energía y más humor para afrontar el día, son algunos de los beneficios que tienen las personas que se sienten sanas en sus trabajos. Las Pymes en conjunto con sus colaboradores deben ir tomando conciencia de esta realidad.

A continuación les entregamos algunos consejos para que en sus empresas vivan de forma más saludable:

- Nunca te saltes el desayuno: Es mejor que te levantes diez minutos antes y desayunes en tu casa. Así tendrás más energía durante el día, y evitarás estar comiendo productos azucarados durante la mañana y sentirte fatigado.

- Organízate con tu equipo: Habla con tus compañeros de trabajo para cambiar las galletas y/o el pan por frutas. Éstas entregan energía y pocas calorías. Lo ideal es que comas 5 frutas y verduras diarias (alrededor de 400 gramos).

- Evita reuniones a la hora de almuerzo: Si es que tienes que reunirte con alguien de tu trabajo, trata de hacerlo a otra hora para que puedan comer tranquilamente.

- Siempre ten a mano una colación: No pases del desayuno al almuerzo sin comer nada. Es necesario que comas un snack saludable a media mañana y a media tarde para mantener el metabolismo activo. Algunos ejemplos recomendables son barritas de cereales, yogurt descremado, fruta, un puñado de frutos secos.

- Busca un lugar donde puedas guardar tu comida: Lo ideal sería que tu lugar de trabajo cuente con platos, cubiertos, microondas y un pequeño refrigerador. De esta manera, podrás guardar tus alimentos y tus comidas serán más ordenadas.

- Lleva comida de tu casa: Cada vez que puedas, prepara el almuerzo en tu casa y llévalo en un recipiente a tu trabajo. No sólo ahorraras dinero, sino que también podrás prepararla de manera más sana, a tu gusto, y evitarás la comida chatarra.

- No almuerces en tu puesto de trabajo: A no ser que tengas muchas cosas que hacer de manera urgente, no comas sentado frente a tu escritorio. Al menos, tómate alrededor de 20 minutos para sentarte en una mesa aparte para almorzar tranquilamente y olvidarte del trabajo por un momento.

- Aumenta tu consumo de líquido: Es recomendable que bebas dos litros de agua al día, cosa que fácilmente puedes hacer en tu lugar de trabajo con una botella de agua desechable. De esta manera, te sentirás más satisfecho sin necesidad de comer a deshoras.

- Aliméntate en las salidas a terreno: Si te toca salir de tu lugar fijo de trabajo, lleva una colación para no pasar hambre. Las barritas de cereales son muy prácticas en este caso porque ocupan poco espacio y sacian tu apetito.

- Siempre elige una opción saludable: En el caso que te toque almorzar afuera de tu lugar de trabajo, o tienes que comprar tu comida, opta por alternativas sanas como ensaladas, sándwich en pan integral.