MEMORIA INTEGRADA 2020

INTRODUCCIÓN

Hacia un mejoramiento del sistema de salud

Un nuevo camino para que la salud digna se haga costumbre

Asegurar el derecho a una salud de calidad y mejorar la eficiencia del gasto público serán algunos de los desafíos para el sistema de salud nacional. Creemos en un modelo que fomente un adecuado complemento a la salud pública, agregando valor al poner a disposición de los sectores de menores ingresos capacidades técnicas y humanas.

Asegurar el derecho a una salud de calidad y mejorar la eficiencia del gasto público serán algunos de los desafíos para el sistema de salud nacional. Creemos en un modelo que fomente un adecuado complemento a la salud pública, agregando valor al poner a disposición de los sectores de menores ingresos capacidades técnicas y humanas.

Tanto a nivel nacional como global se vive una transición, quizás un cambio de paradigma, que naturalmente estará acompañado de fricción e incertidumbre. El desafío no es sólo superar la pandemia, recuperar el ritmo de la economía y acordar una nueva institucionalidad para el país; también son tiempos en que se está haciendo urgente actuar ante el cambio climático y, al mismo tiempo, responder a tendencias sociales que se consolidarán en los próximos años, como el envejecimiento de la población por las mayores expectativas de vida, el impacto de la automatización en el trabajo y la mayor prevalencia de enfermedades “modernas” como la depresión y la obesidad.

Como actores del sistema de seguridad social, en la ACHS no sólo queremos ser participantes activos del nuevo camino que se pretende construir, sino que además queremos aportar con nuestra experiencia como gestores de un modelo sin fines de lucro que ha sido exitoso y que tiene el potencial de replicarse más allá de los límites de la administración del seguro de accidentes del trabajo y enfermedades profesionales.

Hacia un mejoramiento del sistema de salud
ES SOLIDARIO PARA TRABAJADORES Y EMPRESAS
El costo se comparte entre los afectados con criterios que no tienen que ver con la situación socioeconómica. Contiene una prima base que es independiente de la siniestralidad de la empresa. El sistema es mayoritariamente solidario, lo que incentiva la prevención. El sistema también tiene subsidios cruzados desde personas de altos ingresos hacia personas de bajos recursos, ya que el empleador paga por el ingreso imponible de cada trabajador, pero los beneficios que se otorgan al afiliado no distinguen categoría ocupacional, sexo, edad u otro. Adicionalmente, las pequeñas y microempresas acceden al mismo servicio que las grandes compañías.
ES EFICIENTE
En el corto plazo cualquier ahorro es capturado por la Mutualidad, pero, en el largo plazo, es traspasado a los afiliados mediante una baja en la prima. Además, el sistema tiene controles para el exceso y para la subprovisión de servicios médicos. Al mismo tiempo, la sobreprovisión potencialmente promovida por el prestador también se traduce en un aumento de costos para su operación. Lo anterior es resultado de la integración vertical de las funciones de prevención, asegurador de salud, prestador y asegurador de vida (prestaciones económicas) en un entorno de seguro obligatorio a tarifa regulada, que impide un espiral de traspaso de costos. Los incentivos son menos evidentes y requieren un cuidado especial, en la calidad del trato de la atención y la delimitación de lo que es salud común versus salud laboral. Asimismo, en cuanto a cobertura y costos, cuando se hacen los ajustes correspondientes, el sistema chileno es similar al de otros países, como Alemania, Colombia, España y México y, al mismo tiempo, relativamente superior en cuanto a beneficios.
ES EQUITATIVO
La equidad tiene que ver con el trato no discriminatorio y la justicia. En el caso de las Mutualidades, el porcentaje de cotización mensual es el mismo para todos y el tipo de prestación recibida depende sólo de las necesidades derivadas de un accidente o enfermedad laboral y no de la capacidad de pago, el cargo en la empresa, el origen, edad o sexo del trabajador. En cuanto a ser un sistema justo, las instituciones y empresas con menor siniestralidad pagan una menor prima, generando un incentivo virtuoso a la prevención eficiente, logrando que aquellos empleadores que hacen el esfuerzo no paguen lo mismo que aquéllos que no lo hacen.