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Una mujer se libera de los malos hábitos y adquiere una forma saludable de vida.

Cambiar malos hábitos: cómo lograrlo

La mayoría de las personas tiene un hábito que quisiera cambiar, y es probable que alguna vez haya intentando hacerlo sin tener éxito. El compromiso, la fuerza de voluntad y la motivación real de querer generar un cambio, son algunos de los pasos para un buen comienzo.

Cuando hablamos de cambiar hábitos hacemos referencia a sacar de nuestra vida algo que nos incomoda o que no nos gusta, pero que no podemos dejar hacerlo. ¿Qué es lo que falta para concretar el cambio?


A continuación te contamos las claves para lograrlo:

Pasos para cambiar los malos hábitos



Fuerza de voluntad: la clave para cambiar un hábito

Cuando queremos modificar una conducta de cualquier tipo, casi siempre la base de ese cambio está en la fuerza de voluntad, y precisamente es eso lo que falla en muchas personas. Pero, ¿qué podemos hacer para reforzarla? Aquí te proponemos algunos consejos para que tengas en cuenta:

Trabajo personal: la fuerza de voluntad se trabaja, se entrena. Para cambiar un hábito no basta con sólo tener las ganas, sino que se requiere de un esfuerzo adicional que va muy ligado a incorporar la disciplina unida a la acción. Es probable que una persona “recaiga”, y eso está dentro de lo esperado. Siempre se puede retomar el proceso y aprender de los errores.
Motivación: para generar cambios se necesita motivación y ésta sólo puede nacer de la persona que anhela esa transformación. La opinión del resto no tiene tanto peso como la propia convicción de ser una persona distinta, alguien mejor. Para que no te frustres tan rápido y abandones el proceso de cambio, debes ser perseverante, confiar y comprometerte contigo mismo.
No autoenjuiciarse: es importante que no seas duro contigo mismo por no cumplir las metas. Tienes que tener paciencia, aprender de tus errores y darte una segunda o tercera oportunidad. Esto es clave para fortalecer la voluntad, pero también lo es para la autoestima. Muchas veces eres tú quien se autoenjuicia con más dureza, sin ver ni reconocer los pequeños avances o triunfos.
Todos somos distintos: la fuerza de voluntad varía entre una persona y otra, por eso no es bueno entrar en comparaciones.  Los procesos son distintos para todos y también lo son las motivaciones. Asumir que se necesita más o menos tiempo dejar malas costumbres sin atormentarse por eso, es un factor crucial para alcanzar los objetivos trazados.